Prácticas Fraudulentas en el Mercado Pokémon TCG

Hoy en día, Pokémon TCG ha dejado de ser un simple juego de cartas para convertirse en un mercado de activos de gran valor. Como ocurre en cualquier sector donde se mueve mucho dinero, siempre hay individuos dispuestos a sacar provecho de forma ilícita. El objetivo de este artículo es informar al lector sobre las diversas prácticas fraudulentas que estos actores utilizan para lucrarse a costa del desconocimiento de los coleccionistas menos experimentados.

 

Falsificación de Productos

Una de las prácticas fraudulentas más extendidas es, sin duda, la falsificación. En el mundo de Pokémon TCG, estas réplicas afectan tanto al producto sellado (cajas y sobres nuevos) como a las cartas individuales.

El gran peligro del producto sellado falsificado es que su distribución alcanza en ocasiones a locales legítimos; en estos casos, el vendedor suele desconocer que el material es falso, siendo el error responsabilidad de un distribuidor poco fiable. Por este motivo, debemos ser cautelosos y adquirir productos únicamente en fuentes de confianza.

Si tienes dudas sobre dónde comprar o cómo verificar tu colección, puedes consultar nuestras guías especializadas: "Dónde comprar cartas Pokémon auténticas" y "¿Son mis cartas Pokémon falsas?".

 

 

“Resellado” de Productos

Otra práctica sumamente insidiosa es la venta de productos manipulados como si fueran "sellados". Este fraude consiste en abrir el empaque original, extraer las cartas más valiosas (los hits) y volver a cerrar el producto utilizando pegamentos o maquinaria de termosellado.

Este es uno de los problemas más graves del sector, ya que, si el resellado se realiza de forma meticulosa, puede ser casi imposible identificar la manipulación antes de abrirlo. Al no haber señales externas evidentes en el plástico o las solapas, el coleccionista solo descubre el engaño cuando ya es demasiado tarde. Por ello, recomendamos adquirir producto sellado únicamente a través de fuentes de total confianza para garantizar la integridad del material.

 

 

Pesaje de Sobres

En determinadas colecciones, especialmente en las más antiguas, es posible utilizar básculas de precisión para determinar si un sobre contiene un "hit" o carta holográfica, ya que estas pesan ligeramente más que las cartas comunes.

Aunque esta práctica es conocida y, en ciertos contextos, aceptada siempre que haya transparencia (vendiéndose los sobres "pesados" a un precio superior), se convierte en una práctica fraudulenta cuando un vendedor pesa los sobres en secreto. En estos casos, el estafador pone a la venta los sobres "ligeros" (sabiendo que no contienen nada de valor) bajo la premisa de que son sobres "sin pesar" o aleatorios, engañando así al comprador que confía en las probabilidades de obtener una carta rara.

 

 

Venta de “Sobres Muertos”

Una técnica de engaño muy habitual, específica del material japonés y coreano, es la venta de los denominados “sobres muertos”. A diferencia del producto occidental, las cajas de estas regiones suelen tener un ratio de aparición (pull rate) garantizado; es decir, se sabe con certeza que en cada caja aparecerá, por ejemplo, una carta SR (Super Rare) o superior.

El fraude ocurre cuando el vendedor abre los sobres de una caja uno a uno hasta que aparece dicho "hit" garantizado. Una vez obtenida la carta valiosa, el vendedor sabe que las probabilidades de encontrar algo más en los sobres restantes son prácticamente nulas. En lugar de abrirlos, opta por vender esos sobres sobrantes de forma individual. El comprador, desconociendo que la caja ya ha sido "vaciada" de su contenido de valor, adquiere estos sobres pensando que aún tiene posibilidades de éxito, cuando en realidad está comprando producto con nulas expectativas de beneficio.

 

Alteración y Manipulación de Cartas

Aunque es una práctica menos frecuente debido a la pericia técnica que requiere, la alteración física de las cartas es una de las formas más deshonestas de inflar el valor de una pieza. El objetivo es camuflar el desgaste o los defectos de fabricación para que la carta aparente una condición superior (como pasar de un estado Excellent a un Near Mint).

Las técnicas más comunes incluyen:

  • Recorte (Trimming): Consiste en recortar micras de los bordes de la carta utilizando guillotinas de alta precisión para mejorar su centrado o eliminar bordes dañados.
  • Limpieza Química: El uso de solventes para eliminar manchas o "puntos blancos" (whitening) en el reverso, lo que puede dañar la integridad del cartón a largo plazo.
  • Repintado (Recoloring): Utilizar marcadores o tintas específicas para rellenar pequeñas faltas de color en los bordes o la superficie.

Todas estas prácticas están enfocadas en engañar al comprador (o incluso a las empresas de calificación) para vender la carta a un precio mucho más alto del que le correspondería por su estado real.

 

Falsificación y Manipulación de Cartas Calificadas

Aunque también es una práctica poco común debido a su dificultad técnica, la manipulación de cartas certificadas representa un riesgo grave para el mercado de alta gama.

Este fraude se divide principalmente en dos métodos:

  • Falsificación Total: Se fabrica una réplica completa que imita tanto la carta como la losa de plástico (slab) y la etiqueta de certificación. Estos estuches suelen incluir códigos QR que remiten a páginas web clonadas para engañar al comprador durante la verificación.
  • Manipulación de Losas Auténticas: Esta técnica consiste en abrir de forma quirúrgica una losa auténtica (que posee una nota alta, como un PSA 10) para extraer la carta original y sustituirla por otra de menor valor o en peor estado. De este modo, el estafador otorga a una carta mediocre una puntuación alta de manera fraudulenta, aprovechándose de la integridad de la losa original.

 

 

Estafas en Plataformas de Compraventa

Las plataformas de compraventa (como eBay, Cardmarket o Wallapop) son el medio principal para el intercambio de cartas. Aunque cuentan con sistemas de protección, no están exentas de usuarios que buscan resquicios para estafar.

Las prácticas más comunes son:

  • El Fraude de la Devolución: En este caso, la víctima es el vendedor. El estafador compra una carta legítima y, tras recibirla, solicita una devolución alegando que el producto es falso o está dañado. Sin embargo, en el paquete de retorno envía una copia falsa o una carta de menor valor. Para evitarlo es fundamental realizar fotografías y vídeos detallados del estado de la carta y del proceso de empaquetado antes del envío. Estas pruebas son vitales ante una disputa en la plataforma.
  • Anuncios Trampa y Listados Engañosos: Son anuncios diseñados para que el comprador caiga en el error por falta de atención. Los tipos más frecuentes incluyen:
    • Venta de fotografías: El anuncio indica (a veces en letra muy pequeña) que lo que se vende es una foto de la carta y no el objeto físico.
    • Estado oculto: Se usan fotos de alta calidad que no corresponden a la carta real, ocultando daños graves en la descripción.
    • Sorteos y "Mystery Boxes": Venta de participaciones para sorteos que nunca ocurren o cajas sorpresa cuyo valor real es ínfimo comparado con el precio de venta, rozando la publicidad engañosa.

 

Cartas “Prototipo” y “Cartas Beta”

Esta es una estafa de alto nivel que cobró fuerza en 2024. Consiste en la fabricación de cartas que fingen ser pruebas de impresión de fábrica o errores raros de los años 90. Al tratarse de piezas supuestamente históricas, alcanzan precios desorbitados en el mercado de coleccionismo vintage.

Poco después del auge de estas ventas, diversos expertos descubrieron que, a pesar de su aspecto envejecido, las cartas habían sido fabricadas mediante técnicas modernas en 2024. Este fraude demuestra que los estafadores ya cuentan con tecnología capaz de imitar el desgaste de 25 años para engañar incluso a los perfiles más especializados.

 

 

Estafas en Directos de TikTok y Whatnot

Con la creciente popularidad de las aperturas de sobres en directo (Live Breaks), ha surgido una modalidad de fraude basada en la agilidad visual. En estos directos, el streamer vende sobres a un precio competitivo con la condición de abrirlos frente a la cámara y enviar posteriormente el contenido al comprador.

La estafa ocurre cuando el streamer, mediante juegos de manos o aprovechando ángulos muertos de la cámara, oculta el "hit" o la carta valiosa para quedársela, enviando al comprador solo las cartas comunes. Aunque ya se han detectado y denunciado a varios usuarios por estas prácticas, sigue siendo un riesgo latente. La mejor defensa es participar solo en directos de creadores con una reputación impecable y prestar mucha atención a la manipulación de las cartas en pantalla.

 

Manipulación del Mercado (Especulación Artificial)

Dado que el valor de las cartas es puramente especulativo y se basa en el historial de transacciones, ciertos actores con alto poder adquisitivo pueden manipular los precios artificialmente.

Las tácticas más comunes son:

  • Compra Masiva (Buyouts): Consiste en adquirir todo el stock disponible de una carta específica en las principales plataformas de compraventa. Al eliminar la oferta, se crea una falsa sensación de exclusividad que permite al manipulador fijar un precio de reventa mucho más alto.
  • Ventas Falsas (Wash Trading): Un vendedor realiza la compra de sus propias cartas utilizando cuentas secundarias. El objetivo es inflar el historial de ventas y engañar a las herramientas de rastreo de precios (como las gráficas de Cardmarket o eBay), haciendo creer a los compradores que el valor de mercado de la carta ha subido.

 

 

Fraudes en las Máquinas Expendedoras

En regiones como Estados Unidos, donde Pokémon comercializa productos de forma oficial a través de máquinas expendedoras, ha surgido un tipo de fraude técnico. Ciertos grupos han aprendido a manipular el software o el sistema de estas máquinas para agotar el stock de forma inmediata.

Mediante el uso de scripts o manipulación remota, estos individuos se aseguran de comprar todo el producto disponible en el mismo segundo en que se repone. El objetivo es monopolizar el stock a precio de venta oficial para, posteriormente, forzar la reventa a precios muy superiores. Esta práctica no solo perjudica al coleccionista de a pie, sino que alimenta un mercado secundario inflado artificialmente.

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